BMW i Hydrogen Next

Conoce el BMW i Hydrogen Next, el futuro de la casa alemana

¿Qué puede pasar cuando dos grandes de la industria automotriz unen sus conocimientos y experiencias? Algo positivo, sin lugar a dudas.

Es el caso del acuerdo entre Toyota y BMW: la exploración de nuevas alternativas a los motores de combustión que vienen desarrollando estas empresas ha dado como resultado el BMW i Hydrogen NEXT. Este prototipo desarrollado por la casa de Múnich con el apoyo de la empresa japonesa fue presentado en el Salón de Frankfurt en 2019.

Ciertamente, los vehículos híbridos enchufables y los eléctricos constituyen un gran avance, pero el coche de hidrógeno los supera ampliamente en autonomía, carga y prestaciones. Basado en el BMW X5, el BMW i Hydrogen NEXT está propulsado por un motor eléctrico que funciona gracias a una pila de combustible de hidrógeno.

El BMW i constituye la antesala de la gama de la casa germana propulsada por pila de hidrógeno. BMW ha planteado que estima que una pequeña serie de estos coches estará disponible en el 2022, basada en el BMW X5. Para el año 2025 esperan comercializar ampliamente tres modelos con sistema de propulsión eléctrica de pila de combustible.

Diseño exterior

Las modificaciones realizadas al BM X5 fueron posibles gracias a la versatilidad que ofrece la tecnología de la pila de hidrógeno.  Aunque el BMW i no difiere mucho del X5, la marca alemana incorporó una decoración específica en toda la carrocería.

El rasgo más sobresaliente es que este coche ha sido pintado en blanco Mineral White, y posee detalles específicos en azul que le dan su inconfundible personalidad. BMW ya nos había acostumbrado a estos acentos azules, presentes también en otros modelos de la casa como el BMW i3 o el híbrido enchufable BMW i8.

Los cambios más evidentes, que muestran la transición del X5 al i, están en la parte delantera, donde varios elementos ostentan el patrón azul de BMW i con su trama basada en triángulos. El azul representa la limpieza de la propulsión de hidrógeno, cero emisiones.

Este patrón está presente en el logo de la marca, enmarcado en azul; también lo vemos en el capó y las tomas de aire frontales, de diseño tridimensional, así como el marco de los riñones de la parrilla delantera, los grupos ópticos y la rejilla de la calandra.

Las llantas de aleación del BMW i son de radios dobles y poseen el diseño exclusivo de la casa;  muestran también detalles en azul.

En su parte posterior llama la atención la ausencia de tubos de escape, dada su condición de cero emisiones. El protagonismo del diseño lo toma el difusor con detalles del color azul que identifica este modelo.

Diseño interior y equipamiento

Dado que el BMW i ha sido desarrollado sobre el X5, se espera que la apuesta a favor de la ergonomía y la innovación en el diseño que caracterizan a este último se mantenga, así como el interior marcadamente futurista.

Todo apunta, además a que el BMW i Hydrogen Next incorpore una instrumentación vanguardista, 100% digital. El X5 equipa con BMW Live Cockpit Professional, y BMW Driving Assistant Professional, entre otros sistemas, pero aún es pronto para conocer cuál será el equipamiento del coche de hidrógeno de la casa alemana.

Entre las avanzadas opciones de los asistentes de conducción, el X5 cuenta con luces láser, visión nocturna con detección de personas y animales, asistente de aparcamiento  de 360º con cámaras, frenado activo, suspensión neumática, parada de emergencia y prevención de impacto por alcance, entre otras opciones de las más avanzadas empleadas en la actualidad.

Sabemos, no obstante, que la tecnología automotriz avanza cada día, y así como la pila de hidrógeno es un salto exponencial, apenas podemos prefigurar cuál será el equipamiento del BMW i Hydrogen Next.

Propulsión: pila de hidrógeno

Posiblemente en un futuro no muy lejano cualquier persona podrá repostar en pocos minutos en alguna estación de hidrógeno que encontrará en su camino. Continuará luego su recorrido sin pensar en la autonomía, ya que la ofrecida por los coches de hidrógeno es similar a la de los modelos con motor de explosión. Y por añadidura, por largo que sea su viaje no dejará emisión alguna en el ambiente.

Para que esta situación ideal se lleve a cabo, las empresas automotrices han hecho una fuerte apuesta a la tecnología de la pila de combustible. Sin dejar a un lado el desarrollo y la optimización de los vehículos eléctricos e híbridos, la casa alemana ha presentado a fines del 2019 el BMW i.

En principio, este es también un coche eléctrico, solo que es capaz de generar la electricidad que necesita gracias a un proceso llamado electrólisis inversa.

Dicho de otro modo, no es necesario recargar la batería cada cierto tiempo, debido a que el hidrógeno contenido en el tanque del coche, al combinarse con el oxígeno del aire, provoca una reacción química que libera la electricidad que pone al automóvil en circulación.

Y si bien muchas personas cuestionan al coche eléctrico por su limitada autonomía, el BMW i Hydrogen Next posee una autonomía similar a la de un coche de gasolina o gasoil, ya que con un repostaje de pocos minutos puede recorrer la misma distancia que un coche convencional.

Cómo funciona el BMW i

En una pila de combustible, también llamada celda de combustible, el hidrógeno almacenado en los depósitos y el oxígeno del aire se combinan; ambos elementos circulan por dos partes de un mismo conducto, las cuales están separadas por una membrana. Como consecuencia de esta reacción, se produce electricidad y agua; la primera, pone en marcha el coche, y la segunda es evacuada.

El sistema de propulsión del BMW i Hydrogen Next  ha sido desarrollado por la casa alemana junto a Toyota, una de las empresas automotrices con más experiencia en el hidrógeno: ha vendido más de 10.000 unidades del Toyota Mirai, y en 2019 presentaron la segunda generación de esta berlina con propulsión de hidrógeno.

Desde hace varias décadas BMW investigaba acerca de la propulsión por hidrógeno. Ya en 1979 produjeron el prototipo BMW Serie 5, el cual quemaba hidrógeno directamente en su cámara de combustión.

No obstante, la colaboración entre BMW y Toyota se inició en el 2013, cuando ambas empresas se unieron para desarrollar conjuntamente un sistema de propulsión a partir de las celdas de combustible de hidrógeno.

En el 2015 comenzaron las pruebas de Serie 5GT, y todo este desarrollo tecnológico desembocaría en el BMW i Hydrogen Next, coche que incorpora una pila de celdas de combustible y un sistema desarrollado por BMW.

El BMX i Hydrogen Next incorpora tecnología de quinta generación de propulsores eléctricos eDrive de la casa germana. Cuenta con una pila de combustible capaz de generar 170 CV colocada en el eje delantero; y en su eje trasero este coche cuenta con el conjunto eléctrico del iX3, el cual rinde una potencia de 286 CV.

Sobre este motor se ubica una batería de iones de litio, cuya funcionalidad es almacenar la energía sobrante inyectándola cuando sea necesaria más potencia al acelerar. Entonces, la potencia máxima del BMW i Hydrogen Next es de 374 CV, que equivale a 275 kW.

Aun cuando es una potencia considerable, se trata de una combustión “fría”, muy sostenible, ya que únicamente produce vapor de agua.

Este coche cuenta con dos tanques de 700 bares de presión cuya capacidad de almacenamiento de hidrógeno alcanza los 6 kilos; están colocados en forma de T bajo los asientos traseros y en el túnel central.  Esta capacidad permite una larga autonomía de unos 600 kilómetros.

Se estima un tiempo de repostaje de entre 3 y 4 minutos, lo cual constituye una clara ventaja de los coches de hidrógeno frente a los eléctricos o los híbridos enchufables.

La energía generada por la pila de combustible alimenta, de acuerdo a las necesidades,  tanto a la batería de iones de litio como al motor eléctrico. Para poder adaptar el voltaje de la corriente al del propulsor eléctrico y a la batería, el BMW i cuenta con un convertidor eléctrico, otra pieza clave de este sistema de propulsión. Este se ubica bajo la pila de combustible.

El BMW i Hydrogen Next de cara al futuro

La comercialización a gran escala de los coches con pila de combustible podrá concretarse cuando baje el coste de los depósitos de hidrógeno y de la pila de combustible; cuando el hidrógeno sea producido de forma limpia, haya suficientes hidrogeneras y una buena red de distribución; y por supuesto, cuando los usuarios acepten la tecnología y reconozcan que sí es segura.

Pero ya en el pasado se miraba con desconfianza a los coches eléctricos, y sin embargo en la actualidad cada vez los encontramos en calles y carreteras con más frecuencia.

Que empresas de gran envergadura, como Toyota y BMW, se hayan unido para desarrollar modelos con propulsión de pila de combustible resulta significativo. No en balde ambas organizaciones son miembros del Consejo de Hidrógeno, el cual está constituido por más de 80 miembros desde 2017.

En conclusión

Los coches con pila de hidrógeno constituyen una alternativa limpia, y con mucho futuro, para la industria automotriz. Aún son varios los obstáculos que será necesario sortear, como los costos, la producción del hidrógeno o las redes de suministro.

Sin embargo, son muchas también las ventajas respecto a los coches eléctricos o híbridos enchufables. En el caso del BMW i destaca el breve tiempo de repostaje, de apenas 4 minutos, su autonomía de 600 y la poca dependencia de las condiciones climatológicas.

 

 

 

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