Todo parece indicar el Gobierno quiere ahora coches de hidrógeno. Estos automóviles se perfilan como el futuro de la automoción; por esto, el Gobierno español ve  en ellos una gran oportunidad de apoyar el uso de una fuente de energía sustentable, que además controlaría las emisiones de CO2.

Con  sus pros y sus contras, la carrera por la búsqueda de una fuente de energía más limpia comienza a dar frutos. Después de grandes inversiones, los coches de hidrógeno ya son una realidad y España ve en ellos no solo una solución medio ambiental sino una posibilidad de generar más empleos.

El Centro Nacional del Hidrógeno en España promete ampliar el número de hidrogeneras en el país; en la medida en que esto ocurra  también en los países vecinos se conseguirá ampliar la red que hace viable un parque automotor sostenido por este recurso.

La carrera tecnológica tiene como meta encontrar formas de automoción más ecológicas

Los coches de hidrógeno son la nueva apuesta para atender la movilización, la necesidad de trasladarse parece ser inherente a lo humano, muchos de los inventos que revolucionaron al mundo estaban relacionados con formas nuevas de trasladarse y esto no se ha detenido.

Durante muchas décadas el traslado de cargas y personas se fundamentó en combustibles fósiles; sin embargo, sus elementos residuales producen gases de efecto invernadero. Entre estos gases el más importante es el dióxido de carbono (CO2), pero  el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O) no se quedan muy atrás.

La carrera tecnológica adquiere velocidad en dirección a las formas más ecológicas para sostener el traslado. En esta contienda el Gobierno español será “neutral”, según dice Galo Gutiérrez; no obstante, reconoce como ventajas del hidrógeno la utilización de energía limpia y la generación de empleos.

España creó el Centro Nacional de Hidrógeno

En un esfuerzo por darle oportunidades a esta tecnología se creó el Centro Nacional de Hidrógeno, conocido por sus siglas CNH2. Se trata de un Consorcio Público fundado entre el Ministerio de Educación y Ciencia y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Su propósito fundamental está en impulsar proyectos I + D de tecnologías que permitan aprovechar el hidrógeno para la industria. Para conseguirlo, se dedican a experimentar, validan equipos y prototipos, homologan, certifican y verifican componentes y sistemas.

De esta forma, España contribuye con diversos descubrimientos e inventos que se basan en el hidrógeno y, por supuesto, con la aplicación de estos componentes en la fabricación de automóviles que funcionen con este combustible.

Coches de hidrógeno usan un vector de energía limpia

El hidrógeno es un vector energético. Se les llama así porque almacenan energía que se produce en otros procesos y que luego puede liberarse de manera controlada.

El 90% del hidrógeno que se produce en la actualidad es un subproducto de procesos de la quema de combustibles fósiles. Sin embargo, la electrólisis permite obtener hidrógeno a partir del agua, por medio de electricidad generada por celdas fotovoltaicas o a partir de energía eólica. Se convierte entonces en un vector de energía limpia y renovable.

Otro dato interesante es que con un kilogramo de hidrógeno se consigue liberar más energía que un kilogramo de cualquier otro combustible. En realidad, es hasta el triple que la producida por la gasolina o el gas natural, al tiempo que su impacto ambiental es nulo.

El Gobierno quiere coches de hidrógeno

Como podemos ver, los coches de hidrógeno contituyen una solución para alcanzar los niveles requeridos por el estándar global que determina los niveles máximos de contaminantes, emisiones de CO2 y consumo de combustible que establece el  WLTP (World Harmonized Light-duty Vehicle Test Procedure).

El WLTP fue desarrollado por la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas, conocida por sus siglas CEPE. En 2015 publicó su versión final, y los objetivos de CO2 que establece son cada vez más importantes para el rendimiento económico de las compañías automotoras.

Aunque inicia su gestión en los países de la UE, el WLPT hoy día es aceptado en India, Corea del Sur y Japón. El promedio que fija el objetivo actual válido para Europa es de 95 g de CO2 por kilómetro para 2021. Estos valores son mejorados por los coches de hidrógeno con 0 emisiones.

Resulta interesante que a pesar de las buenas intenciones demostradas, no está siendo Europa ni mucho menos España donde se están haciendo mayores avances en este sentido; es Japón el país ha hecho el mayor desarrollo tecnológico en esta tecnología.

La vanguardia en coches de hidrógeno la lleva Hyundai,  que en 2013 presentó su Tucson Fuel Cell y este año trae su Nexo. Es seguida de cerca por Toyota con su Mirai, nombre que  significa futuro en japonés y que este año promete su segunda generación con un 30% más de autonomía.

Actualmente, el único coche de hidrógeno que se encuentra en circulación en España es el Nexo, y este año se incorpora el Toyota Mirai. En nuestro país hoy apenas existen 11.000 coches que funcionan con  hidrógeno, y se espera que este número se incremente hasta alcanzar unos 2,5 millones hacia 2030.

Para que esto se haga realidad se requiere, además de aumentar la oferta de coches de hidrógeno, ampliar y extender la infraestructura de puntos para repostar. Con ello, además, se generarán más empleos. Si estos elementos se alinean, de seguro serán muchos más los coches de hidrógeno que circularán.

El Gobierno está ganado a la idea de la gran oportunidad que los coches de hidrógeno representan para España: una solución viable para la automoción que protege al medio ambiente.

En la carrera tecnológica por encontrar energías limpias, el hidrógeno va en la delantera, las pilas de combustible permiten aprovechar este vector para poner en funcionamiento un automóvil con 0 emisiones de CO2.

Aun queda pendiente la necesidad de fortalecer la infraestructura para repostar los coches de hidrógeno; sin embargo, el Gobierno espera que en la medida en que se amplíe el número estaciones de servicio se incremente también el número de empleos asociados con esta tecnología.

Para impulsar el avance en este sentido España creó el Centro Nacional de Hidrógeno; también y continúa impulsando convenios en pro de la mejora de los coches y la reducción de su precio, de modo que sean más competitivos en el mercado.

error: Alert: Content is protected !!